Escribo porque no sé hacer otra cosa con lo que me desborda. Hay quienes gritan, quienes corren, quienes se emborrachan o quienes callan para siempre. Yo escribo. Y no es una elección especialmente elegante ni mística: es simplemente lo que me toca.
Desde pequeño en Extremadura, tuve esa sensación de que el lenguaje era un territorio donde uno podía ser más honesto que en la vida real. Que las palabras escritas admitían una verdad que la conversación cotidiana siempre parece rechazar. Quizás por eso empecé a llenar cuadernos antes de saber muy bien qué estaba haciendo.
La escritura como necesidad, no como vocación
Me incomoda la palabra «vocación». Suena demasiado a destino marcado, a misión divina, a algo que te ha sido concedido. Prefiero hablar de necesidad. La escritura es para mí una necesidad en el sentido más físico del término: si no escribo durante demasiado tiempo, algo se atasca. El mundo se vuelve opaco. Las cosas pierden su textura.
No escribo para que me lean, aunque leerme me importa. Escribo para entender qué pienso sobre las cosas. Para atrapar algo antes de que se escape. Para dejar constancia de que estuve aquí y que algo me pareció digno de ser contado.
Extremadura como territorio literario
Vivo en Extremadura y eso importa. No porque sea un poeta «de la tierra» en el sentido más folclórico del término, sino porque los paisajes donde uno crece impregnan la mirada de manera irreversible. La amplitud, el silencio, esa sensación de que las cosas suceden despacio pero con peso: todo eso está en mis libros, aunque no siempre sea evidente.
Escribir desde aquí también tiene algo de acto político menor. Reivindicar que desde los márgenes geográficos se pueden contar historias que le importen a alguien, que la literatura no es solo cosa de las grandes capitales.

2 Comments
Peter Parker
It might be difficult to start all over especially after a personal drama
Henry Sanders
True, but we can find help among people who have dealt with these issues